Análisis Super Smash Bros Brawl Wii

Super Smash Bros Brawl es un juego titánico. Empezar un análisis con esta afirmación puede resultar pretencioso, pero es tremendamente difÃcil valorar un juego de la envergadura de Brawl, en el que hay tantas opciones y tantas cosas por hacer que, literalmente, puede llegar a intimidar a ciertos jugadores. Imaginad Super Smash Bros Melee y multiplicad sin reparos lo que os aportó ese juego, empezaréis a ver un poco más claro lo que significa Brawl.
La premisa es sencilla: hacer disputar en combate al plantel de personajes más representativos de Nintendo y como sorpresa en esta entrega, incluir a ciertos invitados de otras compañÃas de videojuegos como Sonic o Solid Snake. Por lo que en realidad Brawl representa uno de los mayores festivales de la historia de los videojuegos, una enciclopedia de buena parte de esta industria que no deja de lanzar 25 años de información al jugador mientras asegura que la diversión está presente en cada acción que realizamos. Es muy complicado llegar a imaginar un juego con tanta información sobre Nintendo y algunas compañÃas externas, un juego tan completo y redondo, de tanta cantidad y de tanta calidad. Veamos porqué.
¡Sobrevive!
Super Smash Bros Brawl difiere bastante de los juegos de lucha tradicionales marcando sus propias reglas, de hecho es extraño enmarcarlo en este género, pero consigue mantener constantemente una jugabilidad endiablada. El objetivo es conseguir dañar a nuestros enemigos lo suficiente como para echarlos fuera del escenario teniendo en cuenta que si son lo suficientemente habilidosos podrán volver a suelo firme para contraatacar. Y aquà es donde Brawl marca su propia tendencia y donde se sustentan todos sus aciertos, los cuales ya os decimos que son muchos: no se trata de acabar con la barra de vida del personaje, sino de incrementar su susceptibilidad volátil y conseguir que nuestro golpe resulta lo suficientemente fuerte como para asegurarnos de que no vuelva.

Todo sucede en escenarios dinámicos que están en constante cambio y que ofrecen un reto añadido al que debemos estar pendientes. No será raro que mientras nos centramos en atacar a un personaje salgamos disparados por no habernos fijado en cómo la lava del fondo iba subiendo lentamente. De hecho algún escenario, dejando de lado el espectáculo visual que suponen todos y cada uno de ellos, requiere que constantemente cambiemos nuestras estrategias y nos adaptemos a las condiciones de éste. En Brawl cada partida es totalmente diferente a la anterior, lo que puede desencadenar en una locura en forma de horas delante del televisor.
El control presenta muchas opciones para esquivar y contraatacar las cuales han sido especialmente aprovechadas en esta entrega: mejora en las fintas aéreas y una capacidad de agarre a los bordes de los escenarios mucho más acentuada, todos los botones tienen una función en el juego y la complementación sabia de cada uno de ellos da lugar a rápidos movimientos y ataques imposibles que acaban resultando mucho más espectaculares que la mayorÃa de juegos de lucha. Brawl es un juego profundo si quieres profundizar en él, pero también es un juego más relajado si no quieres tomarte muchas molestias.