Análisis Super Smash Bros Brawl Wii
Smash Final
La Bola Smash es el logo representativo del juego que aparece aleatoriamente durante las partidas. Esta bola que irá de un lado a otro de la pantalla y que irá variando su altura resulta esencial para poder realizar los ataques especiales que se han incluido para cada personaje en este juego. Asà pues, el primero que golpee la bola insistentemente y la haga explotar podrá hacer uso de ese ataque que pasa desde convertir a Bowser en el temible e invencible Giga Bowser, transformar a Kirby en un chef que cocinará a los enemigos cercanos o conseguir que Pikachu se convierta en una bola eléctrica que podremos conducir por la pantalla para conseguir dañar a los enemigos.
El juego que da este nuevo objeto es mucho más del que puede parecer, ya que los golpes que reciba son acumulativos, por lo que si empezamos a golpearla y justo cuando creemos que ya la tenemos otro jugador le da un simple toque, el ataque será propiedad de éste último. ¿Y qué hacemos entonces? Si el jugador decide esperar para usarlo o si somos lo suficientemente rápidos, una buena cantidad de puñetazos hará que la bola se genere de nuevo, por lo que el espectáculo vuelve a empezar de nuevo. Diversión en estado puro.
El cuerpo de Brawl
A parte de los combates multijugador, que suponen el verdadero espÃritu de Brawl, el cuerpo del juego está formado por modos de juego y extras que alargan de forma casi exagerada la vida del tÃtulo. Para partidas de un solo jugador el juego dispone del renovado Modo Aventura, renombrado como El Emisario Subespacial, donde se nos cuenta la historia de donde surgen los trofeos mediante un juego de acción en desplazamiento lateral. Mucho más largo y muchÃsimo más interesante que el de Melee, al modo aventura contendrÃa todas las papeletas para funcionar como un juego por separado.

Variedad de niveles que se adaptan a las caracterÃsticas del personaje que controlemos en ese instante con jefes finales muy interesantes y divertidos y una historia amena que se apoya en la grata sensación de que todos los personajes de Nintendo colaboran ente sà (sin olvidar la personalidad de cada uno), para conseguir un mismo fin. Las virtudes son mayores cuando podemos disfrutarlo en modo cooperativo con un amigo y en el nivel Máximo; simplemente demencial.
Las Dianas Smash y el Béisbol Smash tienen el obetivo de cumplir, respectivamente, acabar con todas las dianas en el mejor tiempo posible y enviar a un saco de arena lo más lejos posible teniendo diez segundos para incrementar su daño, y por lo tanto su capacidad de vuelo. A todo esto hay que sumarle además los Eventos, misiones de lo más disparatadas y divertidas con diferentes condiciones y requisitos esenciales para superarlas con éxito y desbloquear todavÃa más objetos, trofeos que coleccionar y personajes secretos. Inacabable.
Multijugador online
Como novedad destacable en esta entrega se ha añadido un multijugador online a través de la conexión WiFi de Nintendo, que nos permite combatir con los amigos que tengan otra copia del juego (previo intercambio de códigos) o con cualquiera alrededor del globo. Bueno, que nos permite es un decir, y aquà es donde llegamos al error más garrafal de Brawl. Es literalmente desquiciante llegar a encontrar a alguien para combatir y cuando se consigue el lag aparece sin piedad haciendo que deseemos salir de la partida antes de acabarla. No tenemos ni idea de porqué este apartado ha sido tan descuidado en el juego pero sin duda es una pena que un tÃtulo con este potencial desaproveche de esta forma un hándicap tan importante como el juego online. Una lástima.